Los Encuentros y Rituales Núbicos son ceremonias que podríamos llamar meditaciones activas. Se llevan a cabo en pequeños o grandes grupos, con la intención de trabajar sobre la expansión de conciencia y percibir los distintos planos de la unidad a la cual pertenecemos.

Por medio de consignas verbales muy sencillas, específicas y a su vez abiertas, los participantes son guiados por Mireya Baglietto a fin de abrir la percepción y dejar volar la imaginación. Con sonidos, música y en algunos casos con la incorporación de elementos mediatizadores, se estimula el movimiento corporal. La tarea requiere de un lenguaje cuidadoso, para no activar los datos de la memoria cultural, originando de este modo, múltiples significados a las experiencias realizadas.

Estas ceremonias, crean climas grupales muy profundos y comunicativos donde es fácil reconocer la unidad que subyace entre el mundo manifiesto y el mundo no manifiesto, entre la persona y su entorno, entre el aquí, el ahora y la eternidad.
En esta intimidad del espíritu se renuevan las coordenadas espacio-temporales facilitando el encuentro con las dimensiones sagradas que nos habitan.
Telas, miradas, manos, sonidos. Espacios que se transforman y comparten en la profunda y amorosa vivencia de pertenecer al Todo. En la experiencia se hace posible una percepción no codificable de la realidad.
"Estoy vivo, todo lo que soy está dentro mío. Sólo resta buscarlo, encontrarlo y comunicarlo... Hoy, lo logré. "
"Voy más y más adentro, me traspaso y descubro. Vuelvo a descubrir que no hay ni yo ni otro, sino un gran movimiento y comunión de vivencias. Gracias."
"Ojalá se sintiera en otras partes que la gente es toda una, igual y diferente al mismo tiempo. Se siente afecto y alegría compartida."
Los tules a ojos cerrados nos llevan a bucear en la trama de nuestra interioridad. Tomamos contacto con lo inefable, nos aproximamos
a la energía primigenia y amorosa implicada en el cuerpo del conocimiento. Como en el holograma, cada parte da cuenta
del Todo.
Hagapaz, un Ritual para el re-amasado de la Tierra.
Plaza de las Naciones Unidas

Este proyecto tiene como meta juntar las tierras de todos los países del mundo con la intención de reunirlas en un ritual simbólico y energético para la pacificación del planeta. Los círculos concéntricos facilitan el sentimiento de unidad planetaria. Una meditación en la que todos somos uno con la Tierra.  

"Toda la Tierra es una sola alma. Somos parte de ella. No podrán
morir nuestras almas, cambiar sí pueden, pero no apagarse. Una sola alma somos, como hay un solo mundo." Canción Mapuche
1990 Ritual de cierre del Reencuentro. El Bolsón. Río Negro, Argentina

Convocado como un Reencuentro para la Nueva era, un millar de seres humanos del nuevo y viejo continente nos reunimos al pié del Piltriquitrón para dar testimonio de otra solidaridad, de otro modo de vivir, sentir y compartir en este flagelado planeta. No nos consideramos elegidos ni superdotados. Apenas personas comunes decididas a convertir nuestras vidas en ejemplo neto de una humanidad amorosa.

Miguel Grinberg



Como cierre del evento Mireya Baglietto, acompañada por el grupo Terapia del Canto y músicos rio-negrinos, realizó un ritual de agradecimiento donde fueron convocados la tierra, el aire, el fuego y el agua. Compartiendo círculos concéntricos todos parecíamos un único ser. Al nombrar el agua, una llovizna impredecible se hizo presente. La naturaleza nos estaba respondiendo a nuestro pedido de integración.


"Uno siente permanentemente ser creador y creado.
Es impresionante lo que se puede lograr cuando nos damos un pequeño espacio de libertad."