"Artistas: a nosotros nos toca provocar el ablandamiento
de las mentes, el derrumbe de los muros internos, nos toca
dirigir la batuta del permiso"
|
Está muriendo la obra de arte individual y muy pronto sólo
permanecerán las experiencias creadoras colectivas.
Los artistas pasaremos de los materiales permanentes a los impermanentes,
del pincel a la sonrisa y del plano estático a la acción
participativa; asimismo dejaremos de interesarnos en las obras que
nos sobrevivan y nos volcaremos a detonar experiencias que transformen
la vida del hombre y del planeta.
Nadie duda de que los cambios vertiginosos que acontecen tanto en
el mundo como en el espíritu de las personas son cada vez
más significativos y plenos de riesgoso contenido. Estos
nos pueden llevar tanto al ansiado salto evolutivo como a la destrucción
total; está en nosotros ser catalizadores de lo más
puro del proceso transformador, pues así podremos abrir espacios
en el espacio, y a través de miradas que lleguen al horizonte
y vuelen hasta los cielos, podremos integrar la esencia humana con
el germen vital del Universo.
Para ello, necesitamos comprender y valorar la energía de
los sueños, la acción fenoménica de la mirada
transformadora y el potencial del acto creativo; necesitamos hacer
de la vida un ritual de trascendencia para así integrar los
espacios que nos habitan con las galaxias que nos trascienden.
Aunque por el momento la creación todavía es individual,
muy pronto será renovada y compartida; para ello las fórmulas
no son sencillas y el trabajo por momentos resulta abrumador. Pero
hay un punto esencial, que si lo abarcamos con firmeza y decisión,
podremos facilitar el cambio. Se trata del punto de encaje entre
el pasado y el futuro, el punto móvil, que es el renovado
HOY, cuya comprensión nos hará caer las vallas de
la historia para volver nuestra mirada hacia los cielos, convirtiéndonos
en auténticos protago-nistas de un nuevo orden creativo.
Necesitamos provocar el gran asombro ante las fórmulas que
se renuevan a cada instante: el nacimiento, la vida, la muerte y
el curso vivo que teje el tiempo de esta más que misteriosa
he inasible existencia humana.