8 Hacia un nuevo orden creativo
Por Mireya Baglietto
 


"Artistas: a nosotros nos toca provocar el ablandamiento de las mentes, el derrumbe de los muros internos, nos toca dirigir la batuta del permiso"






Está muriendo la obra de arte individual y muy pronto sólo permanecerán las experiencias creadoras colectivas.

Los artistas pasaremos de los materiales permanentes a los impermanentes, del pincel a la sonrisa y del plano estático a la acción participativa; asimismo dejaremos de interesarnos en las obras que nos sobrevivan y nos volcaremos a detonar experiencias que transformen la vida del hombre y del planeta.

Nadie duda de que los cambios vertiginosos que acontecen tanto en el mundo como en el espíritu de las personas son cada vez más significativos y plenos de riesgoso contenido. Estos nos pueden llevar tanto al ansiado salto evolutivo como a la destrucción total; está en nosotros ser catalizadores de lo más puro del proceso transformador, pues así podremos abrir espacios en el espacio, y a través de miradas que lleguen al horizonte y vuelen hasta los cielos, podremos integrar la esencia humana con el germen vital del Universo.

Para ello, necesitamos comprender y valorar la energía de los sueños, la acción fenoménica de la mirada transformadora y el potencial del acto creativo; necesitamos hacer de la vida un ritual de trascendencia para así integrar los espacios que nos habitan con las galaxias que nos trascienden.

Aunque por el momento la creación todavía es individual, muy pronto será renovada y compartida; para ello las fórmulas no son sencillas y el trabajo por momentos resulta abrumador. Pero hay un punto esencial, que si lo abarcamos con firmeza y decisión, podremos facilitar el cambio. Se trata del punto de encaje entre el pasado y el futuro, el punto móvil, que es el renovado HOY, cuya comprensión nos hará caer las vallas de la historia para volver nuestra mirada hacia los cielos, convirtiéndonos en auténticos protago-nistas de un nuevo orden creativo.

Necesitamos provocar el gran asombro ante las fórmulas que se renuevan a cada instante: el nacimiento, la vida, la muerte y el curso vivo que teje el tiempo de esta más que misteriosa he inasible existencia humana.